Atlético Longchamps no tuvo suerte en casa. Frente a Boca Cerrada jugó con intención, con una formación equilibrada de 4-3-3 que buscaba contener al visitante sin renunciar a la circulación del balón, pero se encontró con un equipo que llegó de lejos sabiendo exactamente qué quería: rapidez en la transición y aprovechar cualquier despiste de la defensa local. Los de Longchamps intentaron desde el primer minuto presionar arriba, pero Boca Cerrada, con su propia estructura de 4-3-3 y mentalidad también equilibrada, supo leer el partido y castigar rápido. El resultado final, 0-1, fue justo en un encuentro cerrado donde la diferencia la hizo un equipo visitante que tuvo el tino para materializar una chance cuando se presentó.
El gol llegó temprano, muy temprano. En el minuto 3, Boca Cerrada ya había encontrado la brecha que buscaba. Fue rápido y contundente: la pelota circuló por el medio del campo con Tobías Sala orquestando desde la zona central con ese criterio de volante experimentado que caracteriza al jugador de treinta años, y de pronto el balón le llegó a Ezequiel Esposito. El delantero chileno, con toda su veteranía de treinta y dos años a cuestas, no dudó. Recibió en el área, se acomodó con rapidez y definió hacia el palo izquierdo del arquero. Joaquín Castro, en el arco de Atlético Longchamps, no pudo hacer mucho: la ejecución fue limpia, precisa, de un jugador que sabe dónde poner la pelota cuando tiene el espacio. Esposito festejó como quien acaba de resolver un problema que lleva tiempo esperando la oportunidad: con la actitud del que conoce su oficio. Ese gol de madrugada para el partido puso a Boca Cerrada en ventaja y obligó a los locales a salir a buscar, pero sin desesperación.
Lo que vino después fue un partido donde Atlético Longchamps tuvo que tomar riesgos mayores. Lucho Salinas, el delantero de veintiocho años que lleva toda una trayectoria buscando su momento, se movió bastante en ataque pero no encontró los espacios que necesitaba. Boca Cerrada se replegó con orden, confió en su defensa y en los tiempos de Tobías Sala en el medio, quien además de la asistencia en el gol, fue clave para romper líneas y evitar que los locales generaran un ritmo peligroso. Los visitantes defendieron sin angustia, sabiendo que tenían la ventaja y que el rival debería exponerse cada vez más en busca de la igualdad.
Atlético Longchamps presionó en tramos, generó algunos movimientos ofensivos, pero sin la precisión suficiente para inquietar realmente a Boca Cerrada. El equipo local no logró crear chances claras en el segundo tiempo que permitieran poner en duda el resultado. Fue un partido donde una equipo llegó, hizo su trabajo y se fue con los tres puntos. A veces en el fútbol eso es suficiente. Para Boca Cerrada, una victoria justa de visitante. Para Longchamps, una deuda que tendrá que saldar en el próximo compromiso.
Atlético Longchamps llegaba con 2 victorias, 0 empates y 3 derrotas en sus últimos 5 partidos.
Bastión Kawaii llegaba con 2 victorias, 2 empates y 1 derrota en sus últimos 5 partidos.
Atlético Longchamps (4-3-3): Alejandro Aldazabal, Adriano Bravo, Alexis Avallone, Patricio Soto, Ricardo Heredia, Milton Viardot, Coco Astigarraga, Franco Guillen, Ignacio Buscaglia, Omar Antonelli, Julian Vilas.
Bastión Kawaii (4-3-3): Marcos Brambilla, Noé Khouri, Hugo Suárez, Ezequiel Esposito, Camilo Bonifazi, Leonardo Ortega, Tobías Sala, Bauti Biagini, Santi Zelaya, Sasha Tello, Fede Cuello.
Atlético Longchamps, fundado en 1923, del barrio de Longchamps, Almirante Brown, con 693 hinchas. Hace de local en el Estadio Longchamps.
Bastión Kawaii, fundado en 1923, del barrio de La Boca, con 512 hinchas. Hace de local en el Estadio B.Kawaii.
Próximo partido de Atlético Longchamps: vs su proximo rival — martes, 21 de julio a las 09:00 p. m.hs
Próximo partido de Bastión Kawaii: vs su proximo rival — martes, 21 de julio a las 09:00 p. m.hs
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