En la cancha de C. y Barrio Pompeya, bajo un cielo gris de mitad de semana, se jugó uno de esos partidos que define más por lo que evita que por lo que logra. Vesubio de Recoleta llegaba con una estructura de cuatro defensores y dos líneas de volantes en busca de solidez, mientras el local apostaba a un esquema de cinco atrás que le permitiera contener sin renunciar del todo al ataque. La Primera F de CABA, en su fecha 9, presenció un encuentro cerrado donde los espacios fueron el lujo más escaso y donde apenas hubo margen para el derroche.
Los primeros cuarenta y cinco minutos transcurrieron con el típico ritmo de un partido donde ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a ceder terreno fácilmente. Pompeya mantenía la estructura defensiva intacta, confiando en la capacidad de Toto Salazar para generar opciones desde el mediocampo. El joven volante mendocino, de apenas diecisiete años pero con una madurez incómoda para su edad, se movía sin prisa entre las líneas, repartiendo juego de ambos pies como si el partido tuviera todo el tiempo del mundo. Vesubio, por su lado, intentaba presionar sin desarmarse, con Pichu Aristondo funcionando como filtro defensivo a los veintiocho años, intentando frenar cualquier intención ofensiva rival.
El gol llegó en el minuto 48, apenas iniciada la segunda etapa. Toto Salazar bajó, recogió una pelota disputada en zona media, giró sin apuro y definió con precisión. El grito fue para adentro, contra el suelo, como quien no quiere despertar a nadie. El balón encontró el fondo de la red con ese sonido seco que solo tiene un gol bien cocinado. Uno a cero. Yago Moya, el arquero de Vesubio que llegaba a los veinticuatro años con el escepticismo típico de quien debutó sin grandes expectativas, apenas pudo ver pasar el disparo. No fue un gol espectacular ni de manual, pero sí el tipo de tanto que define partidos así, cerrados, donde la precisión vale más que la potencia.
Lo que vino después fue predecible: Vesubio intentó reaccionar, buscando profundidad, moviendo a Felipe Voltolini por la banda izquierda en busca de desbordes. El lateral uruguayo, treinta y cuatro años ya, veterano de muchas batallas en ligas menores, se esforzó por generar peligro, pero Pompeya contrajo filas y manejó los tiempos con inteligencia. No hubo más goles. Pompeya administró su ventaja, Vesubio no encontró la vulnerabilidad necesaria, y el partido terminó en ese uno a cero justo que premió a quienes supieron ser más fríos en los momentos decisivos.
C. y Barrio Pompeya llegaba con 1 victoria, 1 empate y 3 derrotas en sus últimos 5 partidos.
Vesubio de Recoleta llegaba con 0 victorias, 4 empates y 1 derrota en sus últimos 5 partidos.
En los últimos 2 cruces entre C. y Barrio Pompeya y Vesubio de Recoleta: 0 triunfos de C. y Barrio Pompeya, 0 empates y 2 de Vesubio de Recoleta.
Historial completo C. y Barrio Pompeya vs Vesubio de Recoleta →
C. y Barrio Pompeya (5-4-1): Nano Lucero, Sebastian Zacarías, Hugo Wojcik, Lucca Mancini, Marcos Faud, Tomás Villagra, Rolando Trillini, Matías Aragón, Toto Salazar, Marcos Montañez, Sandro Berti.
Vesubio de Recoleta (4-4-2): León Delgado, Cataldo Calabrese, Julián Anitua, Ariel Abud, Alberto Padilla, Loly Pinto, Dylan Mora, Maximiliano Bastianelli, Nilo Müller, Jonathan Castelo, Sergio Schroeder.
En Primera F - CABA, C. y Barrio Pompeya marcha 6° con 41 puntos; Vesubio de Recoleta va 9° con 35 puntos. Ver la tabla completa
C. y Barrio Pompeya, fundado en 1923, del barrio de Pompeya, con 791 hinchas. Hace de local en el Estadio Pompeya.
Vesubio de Recoleta, fundado en 1923, del barrio de Recoleta, con 625 hinchas. Hace de local en el Estadio Recoleta.
Próximo partido de C. y Barrio Pompeya: vs su proximo rival — sábado, 31 de octubre a las 10:00hs
Próximo partido de Vesubio de Recoleta: vs su proximo rival — sábado, 31 de octubre a las 10:45hs
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