Club Carapachay no tuvo nada que hacer en su casa. Atlético Boedo llegó a La Matanza con una idea clara y la ejecutó de manera despiadada, dejando en el camino cualquier resistencia que pudiera oponer el equipo local. La formación de diamante en el mediocampo de los visitantes fue clave para romper las líneas de Carapachay, que apostó a un esquema de cuatro defensores y cuatro mediocampistas sin conseguir la compactación necesaria para frenar la ofensiva. Román Marichal, el arquero local, tuvo una tarde de pesadilla en Comodoro Rivadavia habría visto crecer a un tipo tranquilo y seguro, pero aquí no le alcanzó la serenidad para contener lo que se vino encima. Los centrales Tomás Beascoechea y Benicio Siciliani, ambos con 6.7 de rating, quedaron expuestos una y otra vez. Beascoechea, quien alguna vez soñó con grandes cosas desde las canchas de tierra neuquinas, apenas pudo influir en el juego. Siciliani, más veterano a sus 37 años y con fama de confiable en su barrio, simplemente no tuvo respuestas para la velocidad de Boedo.
Federico Chávez fue el verdugo principal. En el minuto 12 anotó el primero sin piedad. Boedo había encontrado el ritmo rápidamente y el delantero no perdonó, adelantando a su equipo con decisión. La defensa de Carapachay se desmoralizó desde ese momento. Seba Gauto, el otro delantero de los visitantes, se sumó a la masacre en el 41 con un segundo gol que pareció sellar el partido en el primer tiempo. Pero lo peor vendría en el complemento. A los 48 minutos, Gauto volvió a marcar con un golatazo que sacudió la red como si nada. Tres minutos después, en el 52, nuevamente Chávez apareció para hacer el 0-4. El rating de 10 de ambos delanteros no era casualidad ni exageración: ese día ejecutaron como máquinas de anotación. En el 63, Chávez completó su triplete personal, mandando el balón a guardar con la eficiencia de quien ya está completamente suelto. Gauto no se conformó y en el 85, cuando el partido era apenas un trámite, la clavó nuevamente, picándola sobre Marichal. Cerró la masacre a los 89 minutos, también él, sellando un 0-7 que reflejó el abismo táctico y futbolístico que existió entre ambos equipos.
Lionel Bernardi, ese volante central de 34 años que creció en las canchas municipales de Comodoro con botas heredadas, fue el articulador desde el mediocampo de Boedo con una asistencia que alimentó la ofensiva. Los laterales Manu Buffoli, con su buen pie zurdo, y Stefano Zambon completaron el dominio territorial con envíos constantes al área. Atlético Boedo jugó con la superioridad que le permitió su formación en diamante, controlando los tiempos y aprovechando cada error defensivo de Carapachay. No fue un partido; fue una exhibición de futbolistas en su mejor momento contra un equipo que llegó sin respuestas tácticas.
Club Carapachay llegaba con 2 victorias, 2 empates y 1 derrota en sus últimos 5 partidos.
Atlético Boedo llegaba con 3 victorias, 1 empate y 1 derrota en sus últimos 5 partidos.
Club Carapachay (4-4-2): Román Marichal, Franco Vega, Franco Sambueza, Iván Messi, Carlos Schäfer, Coco Messi, Ariel Romero, Tomás Beascoechea, Marcelo Costa, Benicio Villari, Benicio Siciliani.
Atlético Boedo (4-4-2-DIAMOND): Andrés Domínguez, Manu Buffoli, Horacio Palomeque, Indio Fabián, Stefano Zambon, Tincho Sandoval, Maximiliano Caetani, Lionel Bernardi, Edgardo Díaz, Federico Chávez, Seba Gauto.
Club Carapachay, fundado en 1923, del barrio de Carapachay, Avellaneda, con 1.725 hinchas. Hace de local en el Estadio Club Carapachay.
Atlético Boedo, fundado en 1923, del barrio de Boedo, con 79.523 hinchas. Hace de local en el Estadio Boedo.
Próximo partido de Club Carapachay: vs su proximo rival — sábado, 31 de octubre a las 10:00hs
Próximo partido de Atlético Boedo: vs su proximo rival — sábado, 31 de octubre a las 10:00hs
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