Defensores de Olavarría no dejó nada al azar en su casa. Con una formación de diamante en mediocampo que le permitió controlar los tiempos del partido, el equipo local desmanteló a Club Saladillo con una actuación que combinó solidez defensiva y efectividad letal en ofensiva. El 3-0 fue apenas el reflejo de una superioridad que se construyó desde el primer minuto, cuando los de Olavarría entendieron que su mentalidad equilibrada les permitía jugar con seguridad sin renunciar al ataque. Saladillo llegó con sus intenciones, pero encontró un equipo que no tuvo piedad.
El primer gol llegó temprano y sentenció los ánimos. En el minuto 13, Mario Riva, el delantero paraguayo de apenas veinte años que aloja en su bolsa los recuerdos de sus primeros pasos en Ciudad del Este, no perdonó cuando tuvo la oportunidad. La definición fue limpia, contra el suelo, sin dramatismo. Riva bajó la pelota como si la estuviera domesticando y la enterró en el fondo de la red. Uno a cero. El gol tempranero desmoronó cualquier esperanza que Saladillo pudiera haber traído en su maleta. Simón Barile, el arquero visitante que llegó al club casi de casualidad años atrás, poco pudo hacer ante la claridad de la ejecución.
La inercia favoreció a los locales. Joaquín Paredes, el central uruguayo de treinta y un años que encontró en Defensores su hogar profesional después de años en Salto, aparecía en el área rival con la naturalidad de quien entiende los espacios. Mateo Acosta, el otro central, y Enzo Garnacho en el lateral derecho, veterano de treinta y cinco años que aún conserva bajo la cama los botines desgastados de sus barrio's days, configuraban una defensa que también sabía atacar. En el minuto 68, Mario Riva volvió a castigar con su segunda anotación. La clavó nuevamente, esta vez para sellar su doblete. Dos a cero. Saladillo apenas pudo articular respuestas. Mateo Ruiz, el extremo derecho paraguayo de treinta y seis años que en Luque descubrió su raro don ambidiestro, intentó algo sobre la derecha, pero no había fuerzas para revertir lo que sucedía en el campo.
El cierre llegó en el minuto 76 con la firma de Joaquín Paredes, quien empujó la pelota a la red tras una jugada que ya mostraba la total resignación de los visitantes. Tres a cero. Mario Taveggia, el central de Saladillo que guarda en una bolsa sus botines de Comodoro Rivadavia, apenas pudo ser testigo de cómo su equipo se desmoronaba. No hubo resistencia heroica ni recuperaciones dignas de mención. Fue simplemente un equipo que llegó a Olavarría y encontró un rival superior en todos los órdenes: en la claridad táctica, en la efectividad y en la capacidad de mantener la concentración durante noventa minutos. Defensores de Olavarría se llevó una victoria rotunda que, más allá de las cifras, mostró un equipo que sabe cómo jugar en casa.
Defensores de Olavarría llegaba con 3 victorias, 1 empate y 1 derrota en sus últimos 5 partidos.
Club Saladillo llegaba con 2 victorias, 2 empates y 1 derrota en sus últimos 5 partidos.
Defensores de Olavarría (4-4-2-DIAMOND): Gabi Reyes, Franco Sánchez, Mateo Acosta, Joaquín Paredes, Enzo Garnacho, Thiago Flores, Benjamín Romano, Julián Bastianelli, Daniel Bruno, Mario Riva, Carlos Ortiz.
Club Saladillo (4-4-2): Hector Jimenez, Miguel Rodrigo, Ulises Guillen, Cacho Vecchi, Sandro Lipari, Mariano Greco, Ricardo Dybala, Miguel Riva, Benjamín García, Manuel Bruno, Bruno Hoffmann.
Defensores de Olavarría, fundado en 1923, del barrio de Olavarría, con 7.686 hinchas. Hace de local en el Estadio Olavarría.
Club Saladillo, fundado en 1923, del barrio de Villa Urquiza, con 2.051 hinchas. Hace de local en el Estadio Saladillo.
Próximo partido de Defensores de Olavarría: vs su proximo rival — martes, 21 de julio a las 09:00 p. m.hs
Próximo partido de Club Saladillo: vs su proximo rival — martes, 21 de julio a las 09:00 p. m.hs
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